Tras 14 años de la masacre, víctimas de Bojayá esperan la garantía de sus derechos y la protección de su territorio

Tras 14 años de la masacre, víctimas de Bojayá esperan la garantía de sus derechos y la protección de su territorio

Bellavista Nuevo, Chocó, 2 mayo de 2016

Desde el 29 de abril hasta el 1 de mayo, el Comité por los Derechos de las Víctimas de Bojayá se reunió en asamblea con aproximadamente 200 personas de los pueblos afrocolombianos e indígenas, en la Iglesia donde ocurrió la masacre de más de 70 personas, el 2 de mayo de 2002.

Durante los últimos tres días, la asamblea recibió a autoridades locales, departamentales y nacionales, entre ellas el Gobernador del Chocó, el Alcalde de Bojayá y dos Representantes a la Cámara por el departamento del Chocó.

Hoy 2 de mayo conmemoramos un aniversario más, con dolor, por la muerte violenta y las heridas de nuestros seres queridos. Nuestro Cristo “reparado” –con nuestros propios esfuerzos- nos acompañará de nuevo para recordar las atrocidades y crímenes que no pueden repetirse. Junto a la no repetición de la guerra esperamos también que, después de 14 años, por fin se reconozcan nuestros derechos, para lograr así la construcción de la paz sostenible en el territorio.

Luego de múltiples y repetidas solicitudes por parte de la comunidad al Estado, este último se comprometió en los últimos tres días a:

1. Realizar el proceso de reparación colectiva e implementar el plan que resulte de la concertación con los cabildos indígenas y las comunidades Afrocolombianas.
2. La Gobernación y Alcaldía se comprometieron a apoyar los espacios para el ejercicio de concertación comunitaria.
3. El Comité por los Derechos de las Víctimas de Bojayá presentó a la asamblea la propuesta para la organización del “lugar de memoria y espacio de construcción y formación para la paz”, que viene siendo apoyada por el Centro Nacional de Memoria Histórica, y que ha sido aprobada por la asamblea. A su vez, el Alcalde y el Gobernador se comprometieron a incluir dicha propuesta en los planes de desarrollo departamental y municipal, de tal manera que se pueda garantizar la implementación de la iniciativa. Solicitamos al Centro Nacional de Memoria que nos siga acompañando en este intento por recuperar la memoria del medio Atrato.
4. La asamblea y el Comité valoran que la Fiscalía y Medicina Legal hayan acogido la solicitud del Comité y la comunidad para realizar la individualización, identificación y entrega de los cuerpos de nuestros seres queridos muertos hace14 años en la masacre. Sin embargo, nos preocupa que no estén garantizados los recursos necesarios y suficientes para lograrlo. Esperamos que la individualización y entrega de nuestros seres queridos se realice con plena coordinación y participación de las familias afectadas.
5. La Gobernación del Chocó anunció la voluntad del Presidente del Banco Agrario de abrir la oficina de esta entidad en Bellavista.
6. La Gobernación se comprometió a apoyar las iniciativas productivas y de mercadeo impulsadas por las comunidades en el marco de una mesa de reactivación económica de la zona, teniendo en cuenta las propuestas de comercio justo y sello social para productos por la paz.
7. La Gobernación y la Alcaldía se comprometieron a impulsar la iniciativa del Comité de realizar una brigada que haga una valoración en salud y un plan de atención permanente e integral, tanto físico como sicológico, y personalizado para los más de un centenar de víctimas lesionadas por la pipeta del 2 de mayo de 2002.
8. Las autoridades competentes, en cabeza del Gobernador del Chocó se comprometieron a garantizar la seguridad en el territorio. Sin embargo, alertamos a la comunidad nacional e internacional sobre la presencia de actores armados ilegales y el auge y reaparición del fenómeno del paramilitarismo en la región, amenazando, extorsionando y generando terror y miedo en las comunidades de los municipios de Bojayá y Vigía del Fuerte. Nos preocupa la presencia de paramilitares en la zona donde todavía se encuentran los miembros de la guerrilla de las FARC. No queremos la repetición de los combates que llevaron a los crueles hechos del 2 de mayo de 2002.

Finalmente, con respecto a los Acuerdos de la Habana, el Comité y la asamblea solicitaron reunirse con el Comité de Testigos, integrado por la Diócesis de Quibdó, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Compas, Danilo Rueda y Jesús Flórez, para valorar con ellos los riesgos en el territorio.

Reiteramos que el acto de reconocimiento de responsabilidad por parte de las FARC no finalizó el día 06 de diciembre de 2015, sino que se abrió un proceso para la reconciliación que exige de las FARC la no repetición de las violaciones a nuestras comunidades.
El Comité y la asamblea reiteraron la necesidad de que las Naciones Unidas continúen acompañando este proceso en Bojayá para lograr la garantía y respeto de nuestros derechos.

Para Mayor información puede contactar al Comité de Víctimas de Bojayá, a través de:
Leyner Palacios 321 6360598
José de la Cruz 3216433025

 

Galería de Imágenes: Guakuko- Red de Comunicación Popular del Chocó

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Dos excelentes crónicas sobre lo acontecido el 6 de diciembre en Bellavista

Recomendamos dos crónicas que relatan lo acontecido el pasado 6 de diciembre en Bellavista, Bojayá.

La primera es la excelente crónica de Paco Gómez Nadal, que con su habitual sensibilidad y afilado y crítico análisis, nos relata lo acontecido en Bellavista durante el acto de “Reconocimiento Temprano de Responsabilidad” protagonizado por las FARC. La crónica, publicada en diagonalperiodico.net, incluye una excelente información de contexto para cualquier público no conocedor de los hechos.

La paz (también) se hace en la guerra

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La segunda crónica recomendada fue publicada por la revista Semana, y al decir del mencionado Gómez Nadal, se trata de “un trabajo honesto con una mirada compleja”.

“Ojalá algún día seamos perdonados”: FARC

cronica2_Bojaya

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La imagen que ilustra esta entrada en el home es una foto de Jesús Abad Colorado, e ilustra ambas crónicas.

Pueden acceder a ambas crónicas desde los enlaces correspondientes o haciendo clic en las imágenes, capturas de pantalla de ambos medios, que se incluyen en esta entrada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bojayá: donde la reconciliación y la paz tienen una oportunidad

El municipio de Bojayá fue el protagonista este domingo 6 de diciembre de 2015 de una jornada histórica para Colombia. En el viejo casco urbano de su cabecera, Bellavista, se celebró el primer acto de Reconocimiento Temprano de Responsabilidad por los actos de guerra ante las víctimas de los mismos.

La guerrilla de las FARC ya había expresado en diciembre de 2014 su voluntad de reconocer su responsabilidad en la masacre del 2 de mayo de 2002 que costó la vida a 79 personas en la capilla de Bellavista, tras la explosión de un pipeta-bomba. Ahora, tras un año de intensas consultas en la comunidad, las FARC-EP pidieron perdón y asumieron su responsabilidad frente a unas 350 personas de la comunidad, entre los que estaban supervivientes del suceso, familiares de algunos de los fallecidos y víctimas del desplazamiento masivo posterior.

La delegación de las FARC-EP estaba encabezada por el comandante Pastor Alape, miembro del Secretariado General y comandante del Bloque Magdalena Medio, y junto a él estaban los comandantes Isaías Trujillo, jefe del Bloque José María Córdoba y miembro del Estado Mayor Central de las FARC-EP, Benkos Biohó, del Frente 34, Pablo Atrato, del frente 57 o la comandante Érika, entre otros.

Al acto, de carácter privado y sin presencia de medios de comunicación, también asistieron el Alto Comisionado para la Paz del Gobierno Colombiano, Sergio Jaramillo, la directora de la Unidad de Víctimas, Paula Gaviria, representantes de los países garantes del proceso de paz (Noruega y Cuba) y de uno de los países acompañantes (Chile). Además, junto a la Comisión de Víctimas de Bojayá, estaban los representantes de las organizaciones testigas de este proceso de reconocimiento de responsabilidad: la Diócesis de Quibdó, la Comisión Intereclesial Justicia y Paz, la Red Comunidades Construyendo Paz (COMPAZ) y Jesús Alfonso Flórez, en representación del sector académico.

El acto comenzó con un acto de armonización por parte de tres jaibanás embera dóbida, que llevaban ‘limpiando’ el territorio desde el día anterior. Además, la comunidad se conmocionó con la obra de teatro “Entre ruinas”, realizada por jóvenes de Bellavista y de Vigía del Fuerte y dirigida por Inge Kleutgens. Una brutal representación de la vida antes, durante y después de la masacre en este golpeado municipio del Medio Atrato.

Las palabras de Pastor Alape, en nombre de las FARC, y de tres miembros del Comité de Víctimas (Leyner Palacios, Delis Palacios y Plácido Bailarín), de Sergio Jaramillo y de los testigos fueron alternadas con cantos de alabaos interpretados por un grupo de mujeres y hombres de la comunidad de Pogue, una de las más golpeadas por la masacre.

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Todos los videos están disponibles en la correspondiente sección de este sitio y en el canal Youtube o en el FB de la Coordinación Regional del Pacifico Colombiano.

La imagen que ilustra esta entrada en el home ha sido extraída del video de los tres miembros del Comité de Víctimas. En la misma, se visualiza un instante de la obra “Entre Ruinas”.

Las FARC piden perdón a las víctimas de Bojayá

Por Equipo Otramérica (→ver en Otramérica)

Con el apoyo del gobierno de Noruega una delegación de víctimas de la masacre de Bojayá, acaecida el 2 de mayo de 2002, se desplazó a La Habana-Cuba, para sostener un diálogo con la guerrilla de las FARC-EP el día 18 de diciembre de 2014, en presencia de los  países garantes de la mesa de negociación con el gobierno colombiano, los gobiernos de Cuba y Noruega, los países acompañantes, Chile y Venezuela, la representación del gobierno colombiano en cabeza del embajador de Colombia en Cuba y cuatro testigos, dentro de los cuales está la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

El objeto de ese encuentro fue escuchar por parte de las víctimas la petición de perdón de las FARC-EP por su responsabilidad en la masacre del 2 de mayo de 2002. Los representantes de la guerrilla aseguraron: “nos hemos reunido con representantes de las víctimas y acompañantes, para tratar no solo sobre la verdad de ese hecho, sino para buscar cómo podemos en lo posible resarcir, no solo reconociendo el daño causado entonces, sino desarrollando una serie de propuestas encaminadas al diálogo, a actos reparadores, y a ofrecer y consensuar medidas de no repetición”.

Las víctimas y sus acompañantes manifestaron por su parte que “el perdón solo lo puede otorgar cada víctima, cada sobreviviente, por eso nosotros llevaremos a nuestras comunidades esta declaración de petición de perdón que hoy ha hecho las FARC-EP. Escuchar de todos los actores que pidan perdón a las víctimas es un paso muy necesario para poder iniciar una auténtica reconciliación en el país”, así mismo expresaron  que, “esta petición de perdón debe  reflejarse en la mesa de negociaciones con el Gobierno Nacional, por ello trasladamos a dicha mesa la exigencia que se declare a Bojayá y el Pacífico en general, como un Territorio de Paz”.

En un comunicado oficial, las FARC reconocen la muerte de inocentes. “Lloraron los habitantes de Bojayá y lloramos también nosotros, debemos decirlo sin ofensa alguna, con transparencia y honradez, pues en dicho suceso fatídico murieron inocentes, hombres, mujeres, ancianos y niños, también entre ellos amigos y familiares de los propios insurgentes, quienes tuvieron que vivir ese horror en toda su complejidad y obscuridad”. “Queremos que sepan que sí tenemos consciencia de lo sucedido y del dolor, y que por lo mismo nuestro horizonte moral no es el de evadir la verdad sino el de afirmarla, junto al compromiso ético de coherencia para el cambio colectivo, para que el país de los pobres, de los negros, de los indígenas, de las mujeres, de los niños, de los de abajo, tenga vida, no más muerte”.

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Reproducimos de forma íntegra el comunicado hecho público en La Habana por los representantes de las víctimas de Bojayá este jueves 18 de diciembre:

 

Verdad, Justicia y Reparación para las Comunidades de Bojayá-Chocó

La Habana, 18 de diciembre de 2014

 

Los pueblos afrocolombiano e indígena de Bojayá-Chocó  hacemos memoria de los hechos luctuosos que acontecieron el 2 de mayo de 2002, donde en medio de la confrontación armada de los paramilitares y la guerrilla de las FARC-EP murieron 79 personas civiles, de las cuales 48 eran menores de edad, lo que el mundo conoció como la “masacre de Bojayá”.

Hemos venido desde Bojayá con la facilitación del gobierno de Noruega, a quien agradecemos sus buenos oficios, para sostener un  diálogo con la delegación de las FARC-EP quien ha manifestado su intención de pedir perdón por estos luctuosos hechos.

Agradecemos el apoyo de los países garantes, Cuba y Noruega, de los países acompañantes, Chile y Venezuela, a la oficina de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, y a la representación del gobierno de nuestro país, Colombia, en este acto en el que escuchamos la voz de las FARC-EP reconociendo su responsabilidad, la voluntad de resarcir los daños causados a nuestras comunidades, el compromiso de no repetición  y reparación de las víctimas.

En nuestra memoria está grabado de forma imborrable el dolor que produjo esta masacre,  los múltiples daños físicos, psicológicos, sociales, culturales, materiales y espirituales que  aún están esperando ser reparados.

1. 1   Los Hechos

Desde el día 23 de abril de 2002, la Diócesis de Quibdó, la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos  y la Defensoría del Pueblo, empezaron a emitir al gobierno nacional alertas tempranas, ante la retoma paramilitar a Vigía del Fuerte y Bellavista (Bojayá), de una inminente confrontación con la guerrilla de las FARC-EP, donde la población civil iba a quedar en medio del fuego cruzado.

El gobierno  hizo caso omiso  a estas alertas tempranas, pues el 1 de mayo de 2002 la guerrilla de las FARC-EP  inició la ofensiva contra los paramilitares que se habían acantonado en el casco urbano del municipio de Bojayá, denominado Bellavista.

La población se llenó de pánico y varios centenares corrieron a refugiarse en  el templo católico del lugar y en la casa de las hermanas agustinas misioneras, buscando la seguridad de las edificaciones de ladrillo y la protección divina al estar en un lugar sagrado.

En el extremo norte del pueblo de Bellavista se encontraba el barrio “Pueblo Nuevo”, lugar desde el cual la guerrilla de las FARC-EP se dispuso a lanzar pipetas explosivas hacia la escuela contigua al templo, donde estaban los paramilitares, una de las cuales cayó justo en todo el templo, ahí en el altar, donde se aglomeraban las personas, y allí fue cuando se produjo el desastre de la muerte de 79  personas civiles y otras tantas heridas, así como el pánico generalizado que aún pervive en el alma de los habitantes de Bojayá.

Con estos muertos hubo muchos heridos, y con ello se produjo un desplazamiento masivo de los caseríos del medio Atrato, llegando  a ser alrededor de 7.000 personas, la mayoría de las cuales se fueron para Quibdó.

Desde que ocurrieron estos hechos, las comunidades, las organizaciones étnico-territoriales de los pueblos afrocolombiano e indígenas y la Diócesis de Quibdó, hemos estado denunciando que la responsabilidad de estos hechos es compartida y recae en:

a)     La guerrilla de las FARC-EP que siguió el combate en medio de la población civil, dentro de lo cual lanzó la pipeta contra los paramilitares pero  que cayó en la capilla donde se refugiaban centenares de personas de la población civil.

b)    Los paramilitares por haber tomado a la población civil de escudo humano.

c)     El Estado Colombiano, por no haber atendido la alerta temprana que oportunamente se lanzó pidiendo su intervención para prevenir estos hechos, así como por la abierta connivencia de la fuerza pública con los paramilitares.

Honramos la memoria de nuestras víctimas que fallecieron,  expresamos nuestra solidaridad con las víctimas sobrevivientes y estamos esperando una petición de perdón de todos los actores, armados y no armados, que tuvieron responsabilidad por acción y omisión en este deplorable acontecimiento, al igual que se asuma las consecuencias de tales responsabilidades, por ello reiteramos nuestra permanente exigencia de  Verdad, Justicia y Reparación.

 1.2.   La Contrición como camino hacia la Reconciliación

La petición de perdón no debe dirigirse solo a nosotros, sino además, a todos los pueblos afrocolombianos e indígenas de la región del Pacífico, pues nuestra situación de víctimas se replica, de diversas formas, a lo largo del Chocó Biogeográfico.

El perdón solo lo puede otorgar  cada víctima, cada sobreviviente, por eso nosotros llevaremos  a nuestras comunidades esta declaración de petición de perdón que hoy ha hecho las FARC-EP. Escuchar de todos los actores que pidan perdón a las víctimas es un paso muy necesario para poder iniciar una auténtica reconciliación en el país, pues estamos convencidos  que no podemos seguir con esta violencia que nunca termina, sino que se sigue prolongando y degradando, al contrario, se debe parar ya este derramamiento de sangre, para reconstruir nuestro país sobre la base de la equidad y la justicia.

Ante esta petición de perdón consideramos que las FARC-EP deben mostrar actos concretos que manifiesten su contrición, de tal manera que la sinceridad manifiesta se traduzca  en acciones concretas, entre las cuales señalamos las siguientes:

2.1. No repetición

Los hechos del 2 de mayo de 2002 ocurridos en Bojayá nunca más se deben repetir, al igual que no se debe repetir la continua victimización a la que están expuestas nuestras comunidades, por lo tanto este camino de reconciliación debe construirse sobre el compromiso de no realizar más agresiones a la población civil. 

2.2. Enmienda Reparadora

La petición de perdón se debe traducir en actos de enmienda que conduzcan a la reparación de las víctimas,  para eso consideramos que la guerrilla de las FARC-EP debe comprometerse de forma inmediata a respetar la autonomía que como pueblos y grupos étnicos tenemos reconocida por convenios internacionales  y reafirmada por la Constitución y la ley, sobre la propiedad y uso de  nuestros territorios y nuestras formas de gobierno tradicional.

2.3. Bojayá y el Pacífico como Territorio de Paz

Esta petición de perdón debe  reflejarse en la mesa de negociaciones con el Gobierno Nacional,   por ello trasladamos a dicha mesa la exigencia que se declare a Bojayá y el Pacífico en general,  como un Territorio de Paz que  contemple al menos los siguientes elementos:

  • Establecer en el antiguo lugar del poblado de Bellavista-Bojayá, donde aún permanece la capilla y las casas misioneras, un centro regional de memoria de las víctimas,  para que  sea un escenario de reflexión, formación y divulgación sobre hechos de una paz firme y duradera.
  • Para saldar la deuda histórica que el Estado colombiano y el país tienen con nuestra región, se debe redefinir el modelo económico extractivista de nuestra madre naturaleza, para pactar con el Estado Central, un ordenamiento territorial basado en los usos definidos por nosotros, pueblos indígenas y afrocolombianos, en nuestros Planes de Vida y Planes de Etnodesarrollo, donde el criterio fundamental es garantizar la soberanía alimentaria y la accesibilidad al goce real y efectivo  de los derechos a la salud, educación, vivienda y trabajo, en perspectiva intercultural.

Este diálogo sobre perdón y reconciliación con las comunidades de Bojayá se ha iniciado con este acto en La Habana, pero debe continuar en el propio territorio de Bojayá, por ello confiamos en que los países garantes y acompañantes, apoyen, con la anuencia del gobierno colombiano, un diálogo directo con nuestras comunidades, que esperamos sea a mediados del año 2015,  donde se pueda constatar que las FARC-EP han iniciado un proceso de enmienda reparadora, para lo cual  los testigos, dentro de los cuales está la oficina del Alto Comisionado de  Naciones Unidas para los Derechos Humanos, deberán hacer una observación permanente al respecto.

Finalmente, recibimos con esperanza el anuncio hecho por las FARC-EP del “cese al fuego unilateral e indefinido”, pues debe ser el preludio para la terminación de la confrontación armada y el respeto absoluto a la población civil.  Invitamos a las partes de la mesa de diálogo de la Habana a que no se levanten sino hasta la firma del acuerdo final de terminación del conflicto para la construcción de una paz firme y duradera con justicia social y equidad.

Delegación de Bojayá.

[youtube http://youtu.be/mQi1JDcYiFM]